Seleccionamos cuidadosamente

Internas para familias con niños y bebés

Empleada del hogar interna cuidando a un bebé en casa, asistencia y atención infantil

Las empleadas del hogar internas especializadas en el cuidado de niños y bebés son la solución ideal para las familias que necesitan apoyo diario para conciliar la vida familiar y profesional. En Mimucama seleccionamos cuidadosamente a cada empleada interna con experiencia en el cuidado de niños y bebés, teniendo en cuenta sus referencias, su experiencia profesional y su capacidad para integrarse plenamente en el hogar, ofreciendo tranquilidad, estabilidad y continuidad en el cuidado de los más pequeños.

Además de realizar las tareas habituales del hogar, una empleada del hogar interna puede ayudar en todas las rutinas diarias de los niños: preparar desayunos y comidas, vestirles, acompañarles y recogerles del colegio o la guardería, bañarles, llevarles al parque, jugar con ellos y atender sus necesidades mientras los padres trabajan o viajan. Su presencia permanente proporciona una gran flexibilidad y permite a las familias organizar su día a día con mayor comodidad.

En Mimucama estamos especializados en la selección de empleadas filipinas internas, muy valoradas por su educación, su responsabilidad, su vocación de servicio, su trato cariñoso con los niños y, en muchos casos, por su buen nivel de inglés. De este modo, los más pequeños pueden familiarizarse con este idioma de una forma completamente natural mientras comparten con ellas las actividades cotidianas, convirtiendo el aprendizaje en una experiencia espontánea y enriquecedora.

Para muchas familias, contratar una interna filipina supone contar con una profesional acostumbrada a trabajar durante largos periodos en el mismo hogar, implicándose en las rutinas familiares y ofreciendo un trato cercano, respetuoso y estable. Su reconocida vocación de servicio, junto con su capacidad de adaptación y, en muchos casos, su buen nivel de inglés, hacen que este perfil sea especialmente demandado por familias con niños pequeños que buscan una relación laboral duradera.

Ejemplo de cálculo paso a paso

Para una empleada interna con salario base SMI (1.221,00 €/mes, 14 pagas) más un plus del 30% por tiempo de presencia y disponibilidad:

  • Salario bruto mensual (con plus de interna): 1.587,30 €
  • Base de cotización (bruto anual ÷ 12): 1.851,85 €
  • Cuota de la trabajadora (6,40%): 118,52 €
  • Salario neto mensual: 1.468,78 €
  • Cuota del empleador (con bonificación general): 412,37 €
  • Coste total mensual para la familia: 1.999,67 €

El plus por tiempo de presencia puede variar entre el 25% y el 40% según el caso, puedes calcular el coste exacto de tu situación con la Calculadora de Cuotas de Seguridad Social de Empleados del Hogar.

Cómo funciona la contratación con Mimucama

  1. Nos cuentas qué necesitas: el perfil de la familia, la edad de los niños o bebés y el horario.
  2. Preseleccionamos candidatas con la experiencia y las referencias adecuadas para tu caso.
  3. Te presentamos varias candidatas para que las entrevistes.
  4. Eliges a la persona con la que quieres contar.
  5. Gestionamos el alta en la Seguridad Social y el contrato de trabajo.
  6. Tu empleada interna empieza a trabajar, con la garantía de proceso de selección de Mimucama.

¿Cuándo conviene contratar una empleada interna?

Contratar una empleada del hogar interna suele ser la mejor opción cuando una familia necesita apoyo diario y una presencia estable en casa para atender a sus hijos. Es una solución especialmente recomendable cuando ambos padres trabajan a jornada completa, viajan con frecuencia, tienen horarios cambiantes o buscan una persona de confianza que pueda adaptarse a las necesidades de los niños y del hogar con continuidad.

Las familias con bebés o niños pequeños suelen valorar especialmente la tranquilidad que proporciona contar con la misma persona cada día. La estabilidad favorece la creación de un vínculo de confianza con los niños, mantiene sus rutinas y facilita la organización familiar. Además del cuidado infantil, una empleada interna colabora en las tareas domésticas habituales, permitiendo a los padres dedicar más tiempo de calidad a sus hijos.

Cuando existen varios hijos de diferentes edades, jornadas escolares distintas o actividades extraescolares, disponer de una empleada interna aporta una gran flexibilidad para afrontar el día a día. En estos casos, muchas familias optan por una profesional que combine experiencia en el cuidado de niños y bebés con conocimientos de organización del hogar, ofreciendo un apoyo integral adaptado a cada familia.

¿Cuánto cuesta contratar una empleada interna?

El salario de una empleada interna para el cuidado de niños y bebés parte del Salario Mínimo Interprofesional (1.221,00 € brutos/mes en 14 pagas, SMI 2026), pero incluye además un plus por el mayor tiempo de presencia y disponibilidad propio del régimen interno, habitual entre un 25% y un 40% sobre ese salario base. Con un plus del 30%, por ejemplo, el salario bruto mensual sería de 1.587,30 €. Sobre esa cifra se aplica la cotización a la Seguridad Social a cargo de la trabajadora (6,40%), lo que da una cuota de 118,52 € y un neto de 1.468,78 €. La cuota a cargo del empleador, con la bonificación general aplicable, sería de aproximadamente 412,37 € mensuales. Puedes calcular el coste exacto de tu situación con la Calculadora de Cuotas de Seguridad Social de Empleados del Hogar.

¿Qué tareas realiza una empleada interna además del cuidado de los niños?

Aunque muchas familias deciden contratar una empleada interna principalmente por el cuidado de sus hijos, su trabajo va mucho más allá. Habitualmente, estas profesionales también se ocupan de las tareas domésticas diarias, como la limpieza, la plancha, la cocina, el mantenimiento del orden, la organización general del hogar y otras tareas domésticas propias del día a día. Esta combinación de funciones es una de las principales ventajas de contar con una empleada interna.

Las responsabilidades concretas dependerán siempre de las necesidades de cada hogar y de lo que ambas partes hayan acordado al inicio de la relación laboral. Por ello, es recomendable establecer desde el principio qué tareas forman parte de sus funciones habituales y cuáles tendrán un carácter ocasional. Definir claramente estas responsabilidades facilita la organización del trabajo, evita malentendidos y contribuye a crear un ambiente de confianza y colaboración entre la familia y la empleada.

En Mimucama recomendamos analizar con detalle las necesidades de cada hogar antes de iniciar el proceso de selección. De esta forma resulta mucho más sencillo encontrar una profesional con la experiencia, las habilidades y el perfil personal adecuados para integrarse en la dinámica familiar y asumir con solvencia tanto el cuidado de los niños como las tareas habituales de la casa. Una buena selección desde el principio es la mejor garantía para construir una relación laboral estable y duradera.

¿Qué horario tiene una empleada interna y cuáles son sus tiempos de descanso?

La jornada de una empleada interna no significa que deba estar trabajando de forma continua durante todo el día por el hecho de residir en el domicilio familiar. La legislación establece unos límites de jornada y unos periodos mínimos de descanso que deben respetarse, igual que ocurre en cualquier otra relación laboral. Organizar correctamente el horario desde el inicio resulta fundamental para garantizar una convivencia equilibrada y una relación laboral estable.

Además de la jornada ordinaria de trabajo, la normativa contempla los llamados tiempos de presencia, durante los cuales la empleada permanece disponible en el domicilio sin realizar necesariamente un trabajo efectivo. Estos periodos deben pactarse entre ambas partes y respetar siempre los límites legales. Del mismo modo, la empleada interna tiene derecho a descansos diarios y semanales, así como a sus vacaciones anuales, por lo que conviene planificar con antelación la organización familiar durante esos periodos.

En Mimucama recomendamos definir el horario, las funciones y los tiempos de descanso antes de la incorporación de la profesional. Una buena planificación evita malentendidos desde el primer día y facilita que tanto la familia como la empleada conozcan exactamente cuáles son sus responsabilidades, derechos y obligaciones, creando las condiciones necesarias para que la relación laboral sea estable, transparente y duradera.

¿Cómo elegir una empleada interna de confianza?

Elegir una empleada interna de confianza va mucho más allá de comprobar su experiencia o solicitar referencias. Cada familia tiene unas necesidades, unas rutinas y una forma de entender la convivencia, por lo que la candidata ideal no siempre es la que cuenta con un mejor currículum, sino la que mejor encaja en el hogar y en el estilo de vida de la familia.

Durante el proceso de selección conviene valorar aspectos como la experiencia previa en puestos similares, la estabilidad en empleos anteriores, la capacidad de organización, las habilidades para el cuidado de los niños y, sobre todo, la actitud, la responsabilidad y la capacidad de adaptación. Una entrevista personal en profundidad y la comprobación de referencias permiten conocer mucho mejor a la candidata y reducir considerablemente el riesgo de una incorporación fallida.

En Mimucama llevamos desde 2010 ayudando a las familias a encontrar la profesional más adecuada para cada hogar mediante un proceso de selección riguroso y totalmente personalizado. Nuestro objetivo no es únicamente cubrir un puesto de trabajo, sino conseguir una incorporación estable que aporte tranquilidad a la familia y permita construir una relación laboral duradera basada en la confianza.

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