Mimucama presenta el Generador de Finiquitos de Empleados del Hogar, una herramienta online que calcula el finiquito de una empleada del hogar en pocos minutos y entrega el PDF con el desglose por conceptos y la factura, todo por 29,90 € con IVA incluido, en un pago único, sin cuotas ni suscripciones. Es el generador de finiquitos que Mimucama ha diseñado, tras más de una década gestionando contrataciones de servicio doméstico en Madrid, para que ninguna familia tenga que interpretar la ley por su cuenta.

El coste de equivocarse a mano

Un finiquito mal calculado no es un error menor. Si la familia paga de menos, la empleada puede reclamar la diferencia hasta un año después, con el recargo que corresponda; si el desistimiento no cumple los tres requisitos que exige la ley desde 2022, la extinción se convierte en un despido, con una indemnización muy superior a la que la familia creía deber. Y si paga de más, sencillamente ha regalado un dinero que no tenía por qué entregar. Ninguno de los dos errores es infrecuente cuando el cálculo se hace a mano, sumando conceptos que no siempre encajan de forma intuitiva: pagas extra que se devengan por semestre y no por año, vacaciones que dependen de los días trabajados, una indemnización con tope, un preaviso que cambia según la antigüedad. El Generador de Finiquitos de Empleados del Hogar existe para que esa suma la haga la herramienta, no la familia. Si quieres saber cuánto corresponde en tu caso, la calculadora de pagas extras lo calcula al momento.

Por qué el desistimiento ya no es un trámite libre

La relación laboral de las empleadas del hogar se rige por el Real Decreto 1620/2011, la norma que regula esta relación laboral especial. Hasta 2022, un empleador podía prescindir de su empleada del hogar sin dar explicaciones: bastaba con avisar con tiempo y pagar la indemnización que correspondía. El Real Decreto-ley 16/2022 cambió esa base. El desistimiento sigue existiendo como causa de extinción, pero desde entonces exige tres condiciones a la vez: una de tres causas tasadas —disminución de ingresos o aumento de gastos de la unidad familiar por una circunstancia sobrevenida, modificación sustancial de las necesidades del hogar, o pérdida de confianza razonable y proporcionada—, una comunicación por escrito que haga constar esa causa, y poner la indemnización a disposición de la trabajadora en ese mismo momento, tal como recoge el artículo 11 del Real Decreto 1620/2011.

Si falta cualquiera de esos tres elementos, el propio artículo 11.3 presume que lo ocurrido es un despido, con las consecuencias que eso tiene para la familia empleadora. Es la parte de la reforma que más confusión sigue generando: muchos hogares todavía calculan el finiquito como si el desistimiento fuera libre, cuando dejó de serlo hace ya varios años.

Qué calcula el Generador de Finiquitos de Empleados del Hogar

Calcular el finiquito de una empleada del hogar implica sumar varios conceptos, cada uno con su propia regla, y hacerlo en el orden correcto. El formulario del generador pide seis datos: la fecha de alta, la fecha de baja, el salario bruto anual, el régimen de pagas —doce, trece o catorce—, las horas de trabajo a la semana y la causa de la extinción del contrato. Si la causa es el desistimiento del empleador y la relación ha durado menos de dos meses, el formulario pregunta además si la baja se produjo durante el periodo de prueba, porque en ese caso el resultado cambia por completo: el artículo 6.2 del Real Decreto 1620/2011 fija un máximo de dos meses para el periodo de prueba, exige que conste por escrito, y durante su vigencia no hay ni indemnización ni preaviso.

Con esos datos, la herramienta calcula el salario de los días trabajados en el último mes, la parte proporcional de las pagas extraordinarias —que según el artículo 8.4 del Real Decreto 1620/2011 se devengan por semestres naturales, así que el segundo empieza a contar el 1 de julio—, los días de vacaciones no disfrutados y, cuando corresponde, la indemnización y el preaviso. También avisa si el salario introducido no llega al mínimo legal para la jornada indicada, y limita las horas semanales a cuarenta, el máximo de una jornada completa.

Cómo funciona, paso a paso

El proceso tiene tres pasos: rellenar el formulario con los datos del contrato, revisar el desglose por conceptos —con la cifra de cada uno explicada— y descargar el PDF del finiquito junto con la factura, listos al momento.

Concepto ¿Cuándo se incluye? Base legal
Salario de los días trabajados Siempre, por los días del último mes Contrato y nómina
Parte proporcional de pagas extraordinarias Siempre, según el semestre en curso Art. 8.4 RD 1620/2011
Vacaciones no disfrutadas Siempre que queden días pendientes RD 1620/2011
Indemnización por desistimiento Solo en desistimiento, fuera del periodo de prueba Art. 11.2 RD 1620/2011
Preaviso (20 o 7 días) Solo en desistimiento, fuera del periodo de prueba, según la antigüedad Art. 11.2 RD 1620/2011

Cuánto cuesta y qué recibes

El Generador de Finiquitos de Empleados del Hogar cuesta 29,90 € con IVA incluido, en un pago único: no hay suscripción ni permanencia, se paga solo por el finiquito que se necesita en ese momento. A cambio, la herramienta entrega dos documentos al instante: el PDF del finiquito, con el desglose completo de conceptos a liquidar según la normativa vigente y explicado, y la factura correspondiente, que puede ser a nombre del propio empleador o de una asesoría o gestoría que esté realizando el encargo de su cliente. La familia puede entregar el PDF directamente a la empleada, sin necesidad de traducir ningún concepto: cada cifra lleva su explicación al lado.

Un caso para verlo en marcha

Una familia de Madrid contrató a su empleada del hogar hace cuatro años y medio, cuarenta horas a la semana, para las tareas de la casa. En septiembre, uno de los progenitores se ha quedado sin trabajo y los ingresos familiares han bajado de forma notable: es una circunstancia sobrevenida que encaja en la primera de las tres causas tasadas, así que la familia opta por el desistimiento.

En el generador, introducen la fecha de alta, la fecha de baja, el salario bruto anual, el régimen de pagas y las cuarenta horas semanales, y marcan el desistimiento como causa. La herramienta calcula la parte proporcional de septiembre, la proporción de la paga extra del segundo semestre —que ha empezado a devengarse el 1 de julio—, los días de vacaciones pendientes, la indemnización de doce días por año trabajado con la parte proporcional de los meses sueltos, y el preaviso de veinte días, porque la relación ha superado el año. El PDF sale con cada concepto separado, y la factura llega en el mismo momento.

A la familia solo le queda redactar la comunicación por escrito con la causa y entregarla junto con la indemnización, tal como exige la ley desde 2022.

Si esa misma familia hubiera terminado la relación a las seis semanas, dentro del periodo de prueba, el resultado habría sido otro: sin indemnización y sin preaviso, porque durante esos dos meses ninguna de las dos partes debe explicaciones a la otra. Por eso el formulario pregunta por el periodo de prueba solo cuando la causa es el desistimiento y la relación ha durado menos de dos meses: es el único cruce en el que cambia el cálculo.

El generador funciona igual de bien cuando la causa es otra. Si la empleada es quien decide dejar el puesto, la baja voluntaria no lleva indemnización ni exige que el empleador aporte una causa tasada; basta con introducir la fecha de baja y la herramienta calcula el resto —salario del último mes, parte proporcional de pagas extra y vacaciones— sin los conceptos que solo aplican al desistimiento. El formulario pide los mismos seis datos en todos los casos; es la causa de la extinción la que decide qué conceptos entran en el cálculo final.

Finiquito de empleada del hogar generado con el Generador de Finiquitos de Mimucama, con el desglose por conceptos y el total líquido a percibir
El PDF que devuelve la herramienta para el caso del ejemplo: cada concepto en su línea, los que no corresponden marcados como «no procede», y el total líquido a percibir.

El marco salarial que no puede saltarse

En 2026 el salario mínimo interprofesional es de 17.094 euros anuales a jornada completa. Es la referencia que usa el generador de finiquitos para avisar cuando el salario bruto anual introducido no llega al mínimo legal para las horas de trabajo indicadas: si la jornada es de veinte horas semanales, el mínimo se aplica de forma proporcional, y un salario por debajo de esa proporción invalida buena parte del cálculo posterior. Por la misma razón, el formulario no admite más de cuarenta horas semanales, el techo de una jornada completa. Este control no es cosmético: un salario pactado por debajo de mínimos altera la base de todo lo demás, desde las pagas extra hasta la propia indemnización, así que detectarlo antes de calcular evita arrastrar el error por todo el documento.

Lo que el finiquito no resuelve por sí solo

El finiquito es el documento económico, pero no cierra todos los trámites de la extinción. El empleador tiene que dar de baja a la empleada en la Seguridad Social y, si ella va a solicitar la prestación por desempleo —posible desde octubre de 2022, cuando las empleadas del hogar empezaron a cotizar por esa contingencia—, hace falta además el certificado de empresa. Son gestiones ante la Seguridad Social, no un cálculo, así que el generador de finiquitos no las cubre. Para eso está la Gestoría de Empleados del Hogar de Mimucama, que se encarga de la baja y de emitir el certificado.

Para asesorías y gestorías

El Generador de Finiquitos de Empleados del Hogar no está pensado solo para las familias. El sistema especial para empleados del hogar tiene reglas propias —pagas extra que se devengan por semestres, indemnización de doce días por año con tope, preaviso de veinte o siete días según la antigüedad, un periodo de prueba de dos meses sin indemnización ni preaviso— que una asesoría generalista no tiene por qué manejar a diario, porque le entra un caso de estos cada mucho tiempo. Para esos despachos la herramienta resuelve el encargo puntual sin obligar a estudiarse la norma: se introducen los datos del contrato del cliente, se revisa el desglose por conceptos y se descarga el documento, con el cálculo hecho conforme al Real Decreto 1620/2011 y a la reforma de 2022.

La factura se emite a nombre de quien la necesite, así que una asesoría puede pedirla a nombre de su despacho y facturar después el trabajo a su cliente. Para un profesional el precio son 24,71 € más IVA y, al ser el IVA deducible, ese es el coste efectivo del documento.

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Si tienes que hacer el finiquito de una empleada del hogar, no hace falta repasar artículos ni hacer los cálculos a mano. El Generador de Finiquitos de Empleados del Hogar los hace por ti, con el desglose claro y la factura incluida, en el tiempo que se tarda en rellenar un formulario.

Preguntas frecuentes sobre el Generador de Finiquitos de Empleados del Hogar

¿Cuánto cuesta el Generador de Finiquitos de Empleados del Hogar?

Cuesta 29,90 € con IVA incluido, en un pago único: no hay suscripción ni permanencia, se paga solo por el finiquito que se necesita en ese momento. A cambio se reciben dos documentos al instante: el PDF del finiquito, con el desglose completo de conceptos y cada cifra explicada, y la factura correspondiente, que puede emitirse a nombre del propio empleador o de la asesoría que realiza el encargo.

¿Qué datos hacen falta para calcular un finiquito?

Seis: la fecha de alta, la fecha de baja, el salario bruto anual, el régimen de pagas —doce, trece o catorce—, las horas de trabajo a la semana y la causa de la extinción del contrato. Si la causa es el desistimiento del empleador y la relación ha durado menos de dos meses, el formulario pregunta además si la baja se produjo durante el periodo de prueba, porque en ese caso el resultado cambia por completo.

¿Qué conceptos incluye el finiquito de una empleada del hogar?

El salario de los días trabajados en el último mes, la parte proporcional de las pagas extraordinarias, los días de vacaciones no disfrutados y, cuando corresponde, la indemnización y el preaviso. Cada concepto tiene su propia regla y hay que sumarlos en el orden correcto, que es donde se concentran la mayoría de los errores cuando el cálculo se hace a mano.

¿Puede una familia desistir del contrato sin dar explicaciones?

Ya no. Desde el Real Decreto-ley 16/2022 el desistimiento exige tres condiciones a la vez: una de las tres causas tasadas, una comunicación por escrito que haga constar esa causa, y poner la indemnización a disposición de la trabajadora en ese mismo momento. Si falta cualquiera de las tres, el artículo 11.3 del Real Decreto 1620/2011 presume que lo ocurrido es un despido, con las consecuencias que eso tiene para la familia empleadora.

¿Cuándo se devengan las pagas extraordinarias?

Por semestres naturales, según el artículo 8.4 del Real Decreto 1620/2011. El segundo semestre empieza a contar el 1 de julio, no en enero, y ese es uno de los cálculos que más se equivocan cuando el finiquito se hace a mano.

¿Qué ocurre si la baja se produce durante el periodo de prueba?

El artículo 6.2 del Real Decreto 1620/2011 fija un máximo de dos meses de periodo de prueba y exige que conste por escrito. Mientras está vigente no hay indemnización ni preaviso, así que el finiquito se reduce al salario pendiente, la parte proporcional de las pagas extraordinarias y las vacaciones no disfrutadas.

¿Sirve el generador para asesorías y gestorías?

Sí. El sistema especial para empleados del hogar tiene reglas propias —pagas extra por semestres, indemnización de doce días por año con tope, preaviso de veinte o siete días según la antigüedad, periodo de prueba sin indemnización ni preaviso— que un despacho generalista no maneja a diario. La herramienta resuelve el encargo puntual sin obligar a estudiarse la norma, y la factura se emite a nombre de quien la necesite, así que una asesoría puede pedirla a nombre de su despacho. Para un profesional son 24,71 € más IVA y, al ser el IVA deducible, ese es el coste efectivo del documento.

¿Qué trámites no cubre el finiquito?

El finiquito es el documento económico, pero no cierra la extinción. El empleador tiene que dar de baja a la empleada y, si ella va a solicitar la prestación por desempleo, hace falta además el certificado de empresa. Son gestiones que el generador no cubre; de eso se ocupa la Gestoría de Empleados del Hogar de Mimucama.

Javier Peralta Escrito por Javier Peralta, socio fundador de Mimucama


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