Las referencias de empleadas del hogar son fundamentales para verificar y conocer mejor su experiencia laboral. En un proceso de selección con garantías, esas referencias deben ser siempre contrastables. En este artículo te explico por qué las considero imprescindibles y cómo conviene comprobarlas.
Por qué importan las referencias de empleadas del hogar
En Mimucama creemos que las referencias son la única forma veraz de comprobar que la persona que vamos a incorporar a nuestro entorno más íntimo, y a dejar al cuidado de nuestros hijos, a veces muy pequeños, es digna de confianza. Al margen de que tenga mejores o peores aptitudes, esa confianza es lo primero.
Sin referencias, un currículum no prueba nada
¿Qué otra forma tenemos de saber con certeza si el desempeño de una persona ha sido satisfactorio? Cualquiera puede elaborar un currículum digno de enmarcar, con estancias largas y exitosas de muchos años en la misma familia, si sabe que no tendrá que aportar referencias. Las referencias de empleadas del hogar son, en definitiva, la prueba de que lo que se cuenta corresponde con la realidad.
El deber de la agencia con las referencias de empleadas del hogar
Comprobar las referencias supone un control de calidad y un deber para la agencia de servicio doméstico. Ponerlas a disposición del potencial empleador, siempre con permiso de la candidata, es además una prueba de su trabajo honesto y bien hecho. Por eso creemos que la agencia debe ser capaz de proporcionar las referencias de empleadas del hogar que presenta antes de que decidas contratarlas, si así lo deseas.
Qué datos objetivos aportan las referencias
Los profesionales de la selección sabemos interpretar los matices subjetivos de cada opinión, que dependen del prisma con el que se evalúen las aptitudes: nivel de cocina, plancha o limpieza. Pero hay datos objetivos que ya aportan mucha información:
- En qué familia ha trabajado.
- Cuántos miembros componían esa familia.
- Qué edades tenían los hijos.
- Cuánto tiempo ha estado en esa casa.
Los años en una misma casa pesan mucho
Nadie mantiene a una empleada del hogar dentro de su familia y al cuidado de sus hijos, en especial cuando son muy pequeños, durante años si no la considera una persona honesta y de confianza. Por eso la antigüedad en un mismo domicilio es uno de los indicios más valiosos, incluso por encima de otras valoraciones subjetivas.
Actitudes y aptitudes: qué pesa más
Para la inmensa mayoría de las familias es mucho más importante saber que la persona que se incorpora a casa es honesta, sincera, responsable, cariñosa con los niños y digna de confianza, es decir, sus actitudes, que saber si es más o menos rápida limpiando, mejor o peor cocinera o más o menos hábil con la plancha, es decir, sus aptitudes.
Una plancha mejorable se corrige con práctica; la falta de honestidad, no.
Así usamos las referencias de empleadas del hogar en la selección
Las actitudes correctas son lo que procuramos asegurar con las referencias en la selección de nuestras candidatas. Es un aspecto que nos tomamos muy en serio y gracias al cual nos hemos ahorrado muchos disgustos. Una candidata con referencias de empleadores anteriores, que además puedes contrastar, da un punto de partida sólido para una relación laboral duradera.
Cómo comprobar las referencias de empleadas del hogar
Si buscas por tu cuenta, pide a la candidata el contacto de empleadores anteriores y llámales. Antes, conviene que ella lo autorice, porque son datos personales. Estas son las preguntas básicas:
- ¿Cuánto tiempo trabajó en su casa y por qué terminó la relación?
- ¿Qué tareas realizaba y con qué nivel de autonomía?
- ¿Cómo se relacionaba con los niños y con el resto de la familia?
- ¿Volverían a contratarla?
Señales de alerta en las referencias de empleadas del hogar
Desconfía si la candidata no puede o no quiere aportar ningún contacto, si las fechas no cuadran con su currículum o si el empleador anterior no confirma lo que ella cuenta. Una sola ausencia no prueba nada, pero conviene preguntar y no pasarlo por alto.
Más allá de las referencias: contratar bien
Las referencias de empleadas del hogar te ayudan a decidir, pero no sustituyen a una contratación bien hecha. Una vez elegida la candidata, formaliza el contrato por escrito y ajusta las condiciones de trabajo a lo que establece el Real Decreto 1620/2011, que regula la relación laboral del servicio del hogar familiar. Si prefieres no ocuparte de los trámites, en Mimucama también podemos hacerlos por ti.
Referencias de empleadas del hogar en nuestro proceso de selección
En Mimucama no bajamos la guardia ni relajamos los criterios en algo tan crucial como la persona que va a trabajar en tu casa. Las referencias forman parte de cada selección, junto con la entrevista y la valoración de la experiencia. Puedes conocer cómo funciona nuestro proceso en la página de procesos de selección.
Las referencias de empleadas del hogar sí importan, y mucho
Elegir a la persona que trabajará en tu casa y cuidará de tus hijos es una de las decisiones más importantes que tomarás como familia empleadora. Con referencias reales y contrastables, esa decisión se apoya en hechos y no solo en una buena impresión.
Preguntas frecuentes sobre las referencias de las empleadas del hogar
¿Por qué son importantes las referencias de una empleada del hogar?
Porque son la forma más fiable de comprobar que la persona que se va a incorporar a la familia es digna de confianza, más allá de sus aptitudes técnicas. Un currículum puede elaborarse de forma que parezca impecable, pero solo las referencias contrastables permiten verificar de verdad si el desempeño profesional de la candidata ha sido satisfactorio.
¿Qué datos objetivos aportan las referencias de empleos anteriores?
Datos como en qué familia trabajó la candidata, cuántos miembros la componían, qué edades tenían los hijos y cuánto tiempo estuvo trabajando en esa casa. Esta información es muy valiosa, ya que ninguna familia mantiene a una empleada del hogar al cuidado de sus hijos durante años si no la considera una persona honesta y de confianza.
Escrito por Javier Peralta, socio fundador de Mimucama